INTERRUPCIÓN DE ESTUDIOS
Este proceso tiene como propósito permitir la interrupción de los cursos matriculados, ya sea de manera total o parcial, por un periodo no mayor a un año.
En casos debidamente justificados, se puede extender la interrupción por un año adicional, garantizando así la flexibilidad necesaria para que la persona estudiante pueda atender situaciones personales o imprevistas sin perder los avances logrados en su formación.
Durante este periodo, se conservan tanto la matrícula de los cursos interrumpidos como las calificaciones parciales obtenidas hasta el momento de solicitar la interrupción, asegurando que su progreso académico no se vea afectado de manera definitiva.

